EL DESBALANCE VEGETARIANO
Gracias a la colegiatura en Nutrición que tuve oportunidad de realizar en Holanda me pude dar cuenta del grave error que puede significar realizar una dieta vegetariana por períodos largos de tiempo o peor aún, suscribirse a este estilo de comer de por vida. En efecto, la nutrición debe ser balanceada en todos sus aspectos y, lo cierto es, que el hombre necesita consumir carne aunque sea eventualmente. En este punto todos mis maestros coincidían y ninguno dejó algún resquicio de duda o siquiera desnudó la posibilidad de que una dieta vegetariana pudiera ser efectuada por largos períodos de tiempo, en lo que si hubo opiniones divididas era en cómo aplicar la dieta vegetariana como herramienta o recurso para un programa de desintoxicación por malos hábitos alimenticios previos. En este punto yo saqué algunas conclusiones importantes, pero quisiera ir en orden para clarificar un poco el asunto de las dietas vegetarianas.
Para empezar debemos decir que la gran mayoría de nosotros, por no decir todos, hemos conversado alguna vez con una persona vegetariana y la mayoría coinciden en señalar que su dieta está orientada al no consumo de ningún tipo de carne. Hay que ser claro aquí y decir que algunas personas entienden por carne, solamente las llamadas carnes rojas pero es bueno precisar que cuando empleemos en término carne, nos estaremos refiriendo a todo tejido muscular animal, en tal caso caen en esta categoría, las carnes de aves y de pescados. Pero volviendo al tema de los vegetarianos, también debemos precisar que existen los llamados vegetarianos ovo lácteos que, como su nombre indica, no consumen carne pero si consumen huevos enteros y leche. Este tipo de vegetarianos tienen una clara ventaja sobre los vegetarianos totales pues toman proteína de alta calidad contenida en los lácteos y sus derivados y en los huevos enteros. El grupo referido a los vegetarianos totales, es aquel que, bajo ninguna circunstancia está dispuesto a consumir ningún alimento de procedencia animal, generalmente por motivos religiosos o filosóficos. Este grupo es el que se encuentra evidentemente más desbalanceado respecto a las normas de nutrición.
Un programa adecuado de nutrición nos señala que todas las comidas deben presentar una porción de proteína y siendo más específicos, debemos decir que estas proteínas deben ser de origen animal puesto que éstas cuentan con mayor capacidad de asimilación por parte del cuerpo humano. También existen las proteínas vegetales pero nuestro organismo no las asimila en el mismo grado que las proteínas de origen animal, en general podemos decir que, del 100 por ciento de la proteína que consumimos, asimilaremos en el mejor de los casos hasta un 90 por ciento en el caso de la proteína animal y hasta un 65 por ciento en el caso que la proteína consumida sea de origen vegetal. Aquí el vegetariano total se enfrenta a un gran problema, pues no dispondrá de proteína animal a diferencia del vegetariano ovo lácteo que al menos conseguirá su proteína animal a partir de los huevos y la leche, dos de las mejores proteínas conocidas por el hombre, por cierto. Y ese es sólo el problema principal que acarrea una dieta de éste tipo. Como dije, como herramienta de desintoxicación es ideal, al menos yo, no la recomendaría por más de tres semanas, luego de lo cual se debe retornar a una dieta más balanceada. Pienso que cada vegetariano debería informarse bien respecto a sus prácticas, muchos adquieren esta condición incluso por una tradición familiar y no son conscientes del impacto que esto puede acarrear en sus cuerpos.