LA NUTRICIÓN DEPORTIVA EN HOLANDA
Un aspecto muy importante que estudié en la colegiatura en Nutrición que hice en Holanda fue el que enmarcaba a la nutrición en deportistas y que va camino a convertirse en una carrera individual, separándose de la Nutrición clásica ya que difiere en algunos aspectos, sobre todo en los concerniente a las cantidades de nutrientes requeridas a diario por el organismo. En general diremos que la Nutrición tradicional establece unos requerimientos de nutrientes que deben ser cubiertos a diario, mientras que la Nutrición Deportiva sitúa estos requerimientos muy por encima de la alimentación tradicional basada en la pirámide nutricional, llegando en muchos casos a doblar y hasta a triplicar la cantidad de algunos nutrientes, dependiendo de lo demandante que sea la actividad deportiva y el programa de entrenamiento de cada atleta. Por supuesto que esta premisa de la Nutrición Deportiva no supone atiborrarse de comida, muy por el contrario, se recomienda ingerir comidas, pequeñas en cantidad, pero ricas en nutrientes y, al mismo tiempo, balanceadas ya que las comidas pesadas influirán directamente en una merma del potencial físico del deportista. Esta baja, según las investigaciones, puede llegar a ser de hasta un 16 por ciento en atletas entrenados. Hay por tanto una relación directa entre la cantidad de calorías consumidas en una comida y la subsiguiente alerta mental. Cuando las calorías suben, el rendimiento mental baja y, al perder concentración, evidentemente el desenvolvimiento físico decae. Las comidas pesadas, especialmente las altas en grasas, condenan al cuerpo a pasar largas horas de trabajo tratando de metabolizar los alimentos y produciendo una sensación de desgano, algo fatal para un deportista.
Sin embargo sería un error suprimir las grasas por completo, no se debe asumir una actitud de todo o nada con las grasas, por el contrario, debemos saber que hay grasas que favorecen la utilización de los demás nutrientes y, al mismo tiempo, no nos ponen pesados antes de alguna actividad física vigorosa. Las grasas en general tienen el doble de calorías que los carbohidratos, un exceso de ésta supondría obesidad, diabetes, enfermedades cardiacas y hasta cáncer, debemos tomar nuestras grasas de las fuentes más saludables como los pescados, que ofrecen los aceites Omega-3 y Omega-6 esenciales para las funciones mentales, además debemos incluir frutos secos y semillas que nos aportan el otro tipo de gras importante para nuestro organismo, las grasas poli insaturadas. A su vez debemos tomar las proteínas de fuentes magras y que no vengan acompañadas de la grasa animal, que es la más perjudicial para el rendimiento del deportista, en tal sentido debemos elegir primero las carnes de aves como la del pollo, que presenta en su pechuga una escasez de depósitos grasos. Las claras de huevo también representan una gran opción pues podemos separarlas de la yema, restringiendo el ingreso de grasa a nuestro organismo. Aunque debemos decir que la yema de los huevos no es tan perjudicial para el organismo como se creía, lo cual no supone que podamos ingerirla indiscriminadamente porque de todas maneras sigue aportando calorías.